Sequedad Ocular: síntomas, causas y tratamiento

La sequedad ocular o síndrome de ojo seco se produce por un déficit de lágrima (escasa producción o excesiva evaporación) o porque esta es de mala calidad. Es una patología que afecta a un alto porcentaje de la población, aumenta con la edad y afecta de manera importante a mujeres menopáusicas.

En este artículo, exploraremos diversos síntomas que puede provocar la sequedad ocular, analizaremos varias de sus causas que pueden desencadenarlo y nos adentraremos en las opciones de tratamiento disponibles para combatir eficazmente esta afección. ¡Sigue leyendo para comprender mejor la sequedad ocular y descubrir las estrategias más efectivas para combatir sus síntomas!

Síntomas de la sequedad ocular

Este déficit en la cantidad o calidad de la lágrima provoca diversas molestias:

  • Sensación de cuerpo extraño.
  • Fotofobia.
  • Lagrimeo.
  • Escozor.
  • Mala visión que mejora con el parpadeo.
  • En casos más graves, lesiones en la córnea y la conjuntiva ocular.

Principales causas de la sequedad ocular 

 

Las causas que pueden desencadenar sequedad ocular son muy variadas. A continuación, destacamos las dos más comunes:

  • Frecuencia de parpadeo: una de las causas más frecuentes de sequedad ocular se produce cuando disminuimos la frecuencia de parpadeo. El parpadeo es el mecanismo fisiológico que permite que la lágrima se reparta por toda la superficie ocular. Cuando este mecanismo escasea, la cantidad de lágrima que lubrica la superficie ocular disminuye. Esta es una situación muy común cuando utilizamos dispositivos electrónicos (teléfonos, tablets, ordenadores) o leemos por largo tiempo.
  • Factores ambientales: determinados factores ambientales (como son el uso de aire acondicionado, calefacción, exposición prolongada al sol, ambientes secos o muy contaminados, etc.) se caracterizan por una humedad ambiental baja. Esta falta de humedad provoca que se acelere la evaporación de la lágrima y consiguientemente se produzca sequedad ocular. Es una causa muy común. Así mismo, la exposición continua a agentes irritantes como el cloro de las piscinas es también origen de sequedad ocular.
  • Determinados medicamentos: el consumo de determinados medicamentos como antihistamínicos, antidepresivos, colirios descongestivos o los tratamientos orales para el acné, disminuye la producción de lágrima y aumenta el riesgo de sequedad ocular.

Otras causas de la sequedad ocular 

Otros posibles desencadenantes de la sequedad ocular son:

  • Edad: la sequedad ocular también se asocia a la edad. Con el envejecimiento, las glándulas productoras de lágrima se atrofian produciendo menor cantidad de esta y de peor calidad. Aunque el síndrome de ojo seco puede aparecer a cualquier edad, es más común a medida que pasa el tiempo, en especial después de los 50 años.
  • Cambios hormonales: los cambios hormonales, fundamentalmente aquellos asociados a la menopausia, provocan sequedad en las mucosas y los ojos se ven afectados con una disminución en la cantidad de lágrima producida.
  • Exposición al humo del tabaco: la exposición al efecto irritante del humo del tabaco, bien como fumador activo o pasivo, provoca vasoconstricción titular y consecuentemente sequedad ocular, además de otros problemas oculares graves.
  • Enfermedades sistémicas: algunas enfermedades sistémicas como la artritis reumatoide, el lupus eritematoso o el síndrome de Sjögren, contribuyen a la aparición de problemas de sequedad ocular.
  • Lagoftalmos: el cierre incompleto de los párpados al dormir o parpadear, es una anomalía que puede aparecer con la edad o después de intervenciones como la blefaroplastia plástica. Debe tratarse, ya que es causa de sequedad ocular grave que podría derivar en una úlcera corneal.
  • Cirugías refractivas corneales (LASIK): determinadas cirugías refractivas corneales (LASIK) pueden causar sequedad ocular. Normalmente es una molestia temporal que se resuelve en pocas semanas.
  • Lentillas: muchos usuarios de lentes de contacto manifiestan incomodidad por sequedad ocular. Las lentes blandas necesitan humedad y absorben líquidos para mantenerse hidratadas. Si el ojo no está convenientemente hidratado por la lágrima en cantidad y calidad, puede verse afectado por el uso de lentes de contacto.

Tratamiento para combatir la sequedad ocular 

Lo más indicado para el tratamiento del ojo seco son los colirios hidratantes conocidos como “lágrimas artificiales”. Este tipo de colirios hidratan y lubrican el ojo aliviando la sintomatología característica del ojo seco.

Es importante destacar que la elección del colirio adecuado puede depender de diversos factores, como la gravedad de los síntomas, la frecuencia de uso requerida y la presencia de condiciones médicas concomitantes. Algunos colirios contienen ingredientes que imitan los componentes naturales de las lágrimas, mientras que otros pueden tener propiedades más espesantes para una lubricación prolongada.

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