Cómo saber si tengo los ojos sensibles y por qué

Sentir con frecuencia picor, escozor, enrojecimiento o sequedad ocular es una llamada de atención: tus ojos son sensibles. A continuación, presentamos diferentes factores que pueden hacer que tengas los ojos sensibles y te explicamos el por qué. También puedes realizar nuestro test de ojos sensibles si tienes dudas.

Si experimentas alguno o varios de los siguientes síntomas con regularidad, quiere decir que tienes los ojos sensibles, por lo que te recomendamos que cuides y trates tus ojos con productos de alta tolerancia y específicos para ojos sensibles:

Molestias con la edad

Con el paso de los años, los ojos se vuelven más sensibles a la luz, a partir de los 40 años puede aumentar la fotofobia (incomodidad del ojo cuándo está expuesto a la luz clara). Y en este momento es cuando sufrimos más habitualmente la presbicia o vista cansada, un error refracto relacionado con la pérdida de elasticidad del cristalino. Los ojos con vista cansada tienen más dificultad para enfocar los objetos que están más cerca, presentan fatiga visual al final de la jornada, padecen dolores de cabeza y necesitan más luz para leer.

La genética

La excesiva sensibilidad a los cambios de luz o a las luces muy brillantes también puede tener un componente genético. La intolerancia anormal a la luz -fotofobia- parece que puede ser debida a una hipersensibilidad genética a la luz. Por ejemplo, las personas con ojos claros tienen una mayor tendencia a padecerla.

Alergias

Si sufres de alergias que afectan tus ojos, como la conjuntivitis alérgica, es probable que seas más propenso a tener ojos sensibles. La sensibilidad ocular puede ser una manifestación de tu respuesta alérgica.

El polen, la contaminación, el polvo o las mascotas, pueden activar el sistema inmunológico de algunas personas haciendo que sus ojos reaccionen. La conjuntivitis alérgica también es un factor que afecta al ojo sensible produciendo mucho picor y enrojecimiento. Por lo general, viene acompañada por otros síntomas alérgicos como la rinitis, dermatitis, asma, urticaria, etc.

Infecciones

Los microorganismos –bacterias y virus– producen infecciones que irritan los ojos. Aunque este tipo de conjuntivitis se diferencia de la alérgica porque puede afectar a sólo un ojo. Suelen estar asociadas con secreción mucosa, más o menos densa, que cristaliza durante el sueño formando legañas. También pueden ocasionar inflamación y edema en el párpado.

Sensibilidad a cuerpos extraños

Si sientes frecuentemente sensaciones de cuerpo extraño en el ojo, como la sensación de tener arena o polvo dentro, podría ser un indicativo de tener una mayor sensibilidad ocular.

Por ejemplo: una pestaña, un grano de arena, una partícula del aire… cuerpos extraños que de algún modo u otro acaban dentro de la conjuntiva y suponen una amenaza, no sólo por la irritación sino también por la probabilidad de producir arañazos en la córnea, incluso úlceras.

Fatiga ocular

Cuando los ojos miran a lo lejos están relajados. El hecho de enfocar objetos cercanos o de hacer continuos cambios de enfoque cerca-lejos, supone un gran esfuerzo y cansancio ocular. Hoy en día es muy común la fatiga visual por pasar mucho tiempo delante de una pantalla, es lo que se conoce como Síndrome Visual Informático (SVI).

Pasar largos períodos frente a pantallas o realizar tareas que requieran un esfuerzo visual constante puede provocar fatiga ocular y sensibilidad adicional en los ojos.

Productos químicos

Algunos componentes químicos de los jabones, cosméticos y maquillaje pueden irritar los ojos de algunas personas. Para éstas es conveniente que utilicen productos hipoalergénicos. En cambio, hay productos químicos que irritan los ojos de todo ser humano: el cloro y el amoníaco, por ejemplo.

Es importante remarcar la idea de que las personas que presentan sensibilidad ocular a ciertos cosméticos, no tienen que dejar de embellecer sus ojos, sino que pueden utilizar maquillaje para ojos sensibles.


Scroll al inicio